La necesidad de una colección de libros infantiles en nuestra biblioteca
En toda biblioteca, debiera necesariamente existir una colección de libros infantiles, más aún si existen niños en el hogar. La literatura infantil puede llegar a ser una gran ayuda para educar a los pequeños en casa incluso antes de que comiencen a ir al colegio, la lectura infantil les proporciona interés por las cosas, entretención mediante un acto educativo, y a través de estos mismos textos educativos es posible entregarles a nuestros niños la mayor cultura posible gracias a la gran cantidad de material didáctico que un libro infantil posee. Observe su biblioteca, haga un catastro de libros, investigue sobre literatura infantil, y le será de gran ayuda para aquellos pequeños que recién comienzan la etapa escolar, como un apoyo en el hogar luego de la escuela, los libros infantiles alimentarán el conocimiento de sus pequeños.
La colección de libros infantiles
La colección de libros infantiles ha sido desde siempre una costumbre, reiterada en el tiempo. Se trata de ir juntando los libros que se tienen, para que con el tiempo se forme una gran biblioteca personal. La colección de libros infantiles tiene un matiz específico en personas menores de edad. Ellos, se nutren con los textos de la colección de libros infantiles, mientras se divierten. No es raro que muchos niños tengan una colección de libros infantiles. Por lo general, el padre de ese niño, y su padre también, empezaron hace años la colección de libros infantiles. Estos invaluables textos se van heredando por generaciones. Cada libro infantil es nuevo libro por cada niño que nace en la familia. Es así como se van juntando grandes títulos de libros para todos. La colección de libros infantiles es una manera de unir a la familia en torno a un pasado, pero sobre todo, a un presente. La colección de libros infantiles es una tradición que se remonta desde hace años. Muchas familias vieron como importante tener un sector en sus bibliotecas, dedicado especialmente a la colección de libros infantiles. Además, en aquellos años, se acostumbraba regalar un libro infantil para cuando los pequeños cumplieran los seis años, edad pensada como apropiada para empezar a leer.
¿De qué manera influye La colección de libros, en los niños que comienzan a leer?
Los pequeños de a poco se van incorporando al mundo de la literatura. Una gran motivación para empezar a leer radica en el hecho de que la colección de libros infantiles con la que cuentan tiene los mismos títulos que sus padres leyeron cuando niños. Siendo ellos ejemplos fundamentales y admirados, los niños buscan de cierta manera seguir el ejemplo de los padres. Además, culturalmente hablando, es muy bien visto y aceptado que un niño se acerque a la colección de libros infantiles, familiar o pública, para que se interiorice con nuevas experiencias. De esta manera, el pequeño expande sus criterios, desarrollando creatividad y lenguaje para luego expresar lo que siente. Un niño que lee tiene un desarrollo mucho más sano y positivo que quien no lo hace. Tanto es así que los padres toman dicho resguardo, motivando a sus hijos con alguna colección de libros infantiles. Las entidades públicas, como las bibliotecas y colegios, han decidido seguir el ejemplo de las familias y empezar a construir una gran colección de libros infantiles, diseñada para todos los pequeños que quieran leer. Ante tan positiva iniciativa, han sido muchos los padres de familia, que junto a sus hijos, han ido a donar libros a los colegios y bibliotecas públicas. Si bien esto reduce un poco su propia colección de libros infantiles, contribuye a que otra crezca y llegue en virtud para tantos niños que no tienen la posibilidad de acceder a un texto infantil, entretenido y sobre todo, enriquecedor. Esta gran colección de libros infantiles no va en desmedro de las que pueden tener las personas en sus casas, sino que todo lo contrario, contribuye al sano esparcimiento y recreación que implica la literatura.
La masificación de libros infantiles
Lo mejor de esta masificación de libros infantiles es que se ha generado una interesante relación de inter textualidad entre cada libro, produciendo canales de comprensión distintos a los hasta ahora definidos. Vale decir, la colección de libros infantiles abre nuevos canales, ideales para que la capacidad de abstracción de los pequeños se complemente con la integración con sus semejantes. Muchos son los niños que pasan horas hablando de grandes cuentos extraídos de la colección de libros infantiles más cercana para él. Los niños ya cuentan con sus historias favoritas y esperan ansiosos los nuevos títulos y partes para volver a leer a sus personajes favoritos enfrentando más y nuevas aventuras.
Nadie podría decir que leer es algo malo para las personas, sino que justamente todo lo contrario. Más aún cuando se trata de niños. Ante el aumento de la colección de libros infantiles, muchos han mal establecido que esto los mantiene aislados y sin compartir con otros niños. Otros han destacado que por esto los pequeños hacen menos deporte que antes. Ambas críticas son absurdas en todo su sentido, dado que la contribución de la lectura es fundamental para el desarrollo de los pequeños. La colección de libros infantiles tiene por origen ese objetivo, además que los niños después comentan con otros niños lo que han leído, lo que los integra y obliga a compartir sobre asuntos interesantes y benéficos para ellos. Amigar los libros con los niños es una tarea de todos, es ridículo decir que el hecho de que lean los priva de hacer deporte, sino más vale considerar la lectura en si misma como un deporte para la mente.
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